Que otro día mas grito al mundo que te quiero y no me hace ni puto caso. Otro día como ayer, como mañana, pero hoy diferente, hoy estoy totalmente convencida de que esto te jode más que a mi, y eso me encanta. Y bueno, si te digo la verdad las cosas podrían ser de otra manera, mirando por la cruz en vez de por cara, perono quiero. ¿Culpa mía?Un pecado más, otro de tantos.
Llegas. Y me miras. Todo sigue igual.¿Qué ha cambiado? Nada. Exacto, ese es el problema. Todo exactamente igual a como lo dejaste ayer, simplemente hoy es un día más. Pero tranquilo, de levantar las persianas cada mañana me encargo yo,de llenarme un vaso de agua con gin-tonic cuando tienes sed, y de hacer pedorretas delante del espejo en cuanto me levanto; y de encender un cigarro y dejarlo a rienda suelta hasta que se consuma; de eso, de eso te encargas tú.